Taekwondo: Deporte que revitaliza cuerpo y espíritu.

El Taekwondo es uno de los deportes que más contribuye en el proceso formativo de los niños ya que desarrolla aspectos tanto físicos como espirituales.

 

De este modo, que los niños practiquen este deporte desde muy temprana edad es primordial para favorecer considerablemente la relación con sus pares y el rendimiento estudiantil, entre otras cosas. Según el profesor de nuestra escuela y de Taekwondo Ata Bekho Chile, Martín Abaca, “desde su iniciación, basándose en un concepto de victoria personal, los niños se sienten desde ya ganadores porque el Taekwondo es un complemento valórico que refuerza la disciplina, el respeto, la perseverancia y principalmente su autoestima”.

Físicamente, esta disciplina desarrolla al máximo todas las capacidades propias del cuerpo como elasticidad, fuerza, resistencia, reflejos, motricidad e integración a cualquier medio en el que el niño se desenvuelva, así como un desarrollo general y funcional de todo su organismo.

En el ámbito espiritual, el Tae-Kwon-do enseña a los niños a resguardar sus metas y sueños y también inculca educación y compañerismo. Los niños aprenden a respetar tanto al entrenador como a sus compañeros.

Según Martín Abaca, “con cada práctica, el espíritu aumenta su recepción ante las cosas simples de la vida y le permite a cada uno de los alumnos sentir que son parte del universo mismo”.

Este deporte también conquista la confianza y seguridad en sí mismo lo que permite que el niño enfrente mucho mejor las distintas situaciones que se generan en su vida diaria.


Nuestra escuela de Taekwondo precisamente refuerza las áreas anteriormente expuestas para el desarrollo de los niños. “Dentro de nuestra escuela en Club Médico, encontrarán más que un profesor, más bien a un guía que les permitirá desarrollar sus propias habilidades dentro de la practica misma. Además, ayudamos a que cada uno de nuestros alumnos sea capaz de lograr sus propias metas. Por otra parte las instalaciones favorecen la práctica en un ambiente sano y de respeto con espacios cómodos para lograr cada uno de sus objetivos”, destaca el profesor Martín Abaca.