Colaborando no sólo en el bienestar del cuerpo y en el desarrollo de destrezas, el deporte en los niños cumple un rol esencial. Es por esta razón que hoy destacamos los elementos educativos que posee, cuya pretensión fundamental es aportar en el desarrollo armónico y también potenciar los valores del individuo.
Según uno de los numerosos artículos del maestro español especialista en Educación física, Rubén José Annicchiarico Ramos, el deporte en esta etapa de la vida posee varias funciones:
“El movimiento es uno de los instrumentos cognitivos fundamentales de la persona, tanto para conocerse a sí mismo como para estructurar y explotar su entorno inmediato. Practicando deporte se toma conciencia del cuerpo y del mundo que nos rodea.”, lo que constituye la función de conocimiento.
El aspecto social también se refuerza gracias a las actividades físicas. Entre pares se generan lazos, se convive y se viven experiencias, todo ello contribuye sin duda en el desarrollo de la personalidad. |